OMODA avanza en el desarrollo de sistemas de estacionamiento autónomo capaces de ejecutar toda la maniobra con mínima intervención del conductor. La propuesta va desde ayudas básicas de visión y sensores hasta funciones que permiten aparcar el vehículo incluso cuando la persona ya se encuentra fuera del carro.
Más sensores y visión periférica
En la gama de OMODA y JAECOO, todos los modelos incorporan sensores delanteros y traseros, además de cámara de visión trasera. Según la versión, esa base tecnológica se complementa con una visión de 540 grados, diseñada para cubrir prácticamente todo el entorno inmediato del vehículo y facilitar las maniobras en espacios reducidos.
El salto más relevante, sin embargo, está en los híbridos enchufables. Los modelos OMODA 9 SHS y JAECOO 8 SHS ya incluyen un asistente de aparcamiento autónomo capaz de identificar un espacio disponible y realizar la maniobra por sí solo mientras el conductor permanece dentro del coche. La función está pensada para reducir el estrés habitual de estacionar en ciudad, donde los huecos estrechos y la cercanía con otros vehículos complican la operación.

El sistema RPA podrá activarse desde fuera
La siguiente evolución llegará con el OMODA 7 SHS híbrido enchufable, que incorporará el sistema RPA, siglas de asistencia de aparcamiento remoto. La diferencia frente a la versión actual es que el conductor podrá bajarse del vehículo y controlar la maniobra desde el exterior, algo especialmente útil en plazas donde abrir las puertas resulta casi imposible. La función fue mostrada también en un reel de Instagram.
Para lograrlo, el RPA combina 21 sensores distribuidos por la carrocería, entre ellos radares ultrasónicos, cámaras de visión periférica y sensores de velocidad y ángulo de dirección. Toda esa información se procesa mediante fusión multimodal de datos para construir un modelo tridimensional del entorno en tiempo real. El sistema divide la maniobra en cuatro fases: detección del entorno, identificación de la plaza, planificación de la trayectoria y ejecución, con control sobre la dirección, la aceleración, el frenado y el cambio de marcha.

La activación no depende de una aplicación ni de cobertura móvil. OMODA indica que la conexión se realiza desde la llave del coche mediante Bluetooth LE, dentro de un radio de hasta seis metros. Durante la maniobra, la velocidad máxima queda limitada a 5 km/h y el vehículo se detiene automáticamente si detecta un obstáculo. Si la señal se pierde o el estado del coche no es el adecuado, el sistema interrumpe la operación.
Un valet parking autónomo en desarrollo
Además del RPA, la marca trabaja en el VPD, o Valet Parking Driver, una función con la que el coche podría moverse de forma autónoma dentro de un aparcamiento cerrado al tráfico. En ese escenario, el vehículo buscaría una plaza libre, estacionaría por sí solo y, si el usuario lo necesita, podría desplazarse de manera autónoma hasta donde se encuentre. OMODA asegura que este sistema superó comparaciones con un conductor profesional, con maniobras más rápidas, menos correcciones y mayor precisión.
Por ahora, el VPD se encuentra en las fases finales de desarrollo y todavía no tiene una fecha de lanzamiento definida. En cambio, el RPA ya fue validado en más de 1.000 escenarios reales en Europa y Asia, incluyendo estacionamientos subterráneos y espacios abiertos con geometrías irregulares, como parte de la apuesta de la marca por llevar la automatización del aparcamiento un paso más allá.
