Poco después de acordar una millonaria compensación por demandas sobre daños en redes sociales, la corporación tecnológica announced su nueva apuesta en el terreno de la inteligencia artificial de consumo: Muse, un asistente personal capaz de ejecutar acciones y gestionar proyectos cotidianos para los usuarios en los Estados Unidos.

Para aprovechar las capacidades de este asistente, los consumidores deben otorgar acceso a flujos de trabajo habituales que incluyen correos electrónicos, calendarios, servicios de salud, fitness, hogares inteligentes y compras. El objetivo de la empresa con esta herramienta es trascender la era de los chatbots tradicionales para ofrecer una IA con capacidad operativa directa.

Funciones avanzadas y planes de suscripción

Entre sus funciones, el agente puede enviar correos, reservar viajes, rellenar formularios, hacer compras utilizando herramientas con purchase protections o transformar reels de recetas en listas de compras. La plataforma se puede utilizar a través de su sitio web oficial en muse.ai, aplicaciones móviles para iOS y Android, y chats integrados en WhatsApp.

El servicio cuenta con una versión gratuita y dos niveles de pago de lanzamiento: el plan Power por 20 dólares al mes y el plan Maximum por 100 dólares mensuales, diseñados para usuarios con un volumen alto de tareas automatizadas.

Privacidad, seguridad y antecedentes de la compañía

El funcionamiento técnico de Muse se ejecuta en un entorno virtual aislado denominado Muse Secure VM, diseñado para proteger los datos de los clientes y evitar que el agente acceda a contraseñas o métodos de pago, según los detalles compartidos en una technical post publicada por la empresa.

Pese a estas medidas de seguridad técnica, persiste el escepticismo sobre si los usuarios confiarán en la plataforma debido al historial de la corporación en materia de privacidad, el cual incluye sanciones previas como cuando settled with the FTC over charges that it deceived consumers por manejar información privada sin la debida autorización.