El ecosistema digital vivió un episodio de vértigo corporativo cuando Matt Mullenweg, uno de los creadores de WordPress.com, fue apartado temporalmente de su cargo como máximo responsable de Automattic. La plataforma, una tecnología que impulsa aproximadamente a cuatro de cada diez sitios web según los datos actuales de W3Techs, asistió a una maniobra interna que apenas duró poco más de un día antes de resolverse con un vuelvo total en la cúpula.
El intento de destitución y el poder de voto
Todo empezó el 9 de septiembre, cuando el consejo de Automattic votó colocar a Mullenweg en un permiso remunerado y designar de forma provisional al director financiero Mark Davies al frente de la empresa. El directivo denunció que se trató de una conspiración organizada por los consejeros sin el debido asesoramiento legal previo. Sin embargo, su posición contaba con una ventaja estructural decisiva: además de liderar el proyecto global de WordPress, él mismo había revelado previamente que controlaba el 84% de los derechos de voto de Automattic.
Regreso al mando y reestructuración directiva
La situación dio un vuelco en poco más de 24 horas. El 11 de septiembre comunicó a la plantilla su retorno al liderazgo, y al día siguiente la compañía confirmó su restitución con el respaldo del consejo. En X describió lo ocurrido como un intento de golpe de Estado dentro de la organización. El episodio trajo consigo una profunda purga: según la reconstrucción de TechCrunch, varios consejeros abandonaron sus puestos, mientras que los directivos interinos que firmaron acuerdos de indemnización mutua durante la crisis quedaron bajo la lupa del equipo jurídico de la empresa.
