La empresa puso en marcha Chakra, un agente que entrevista, observa el trabajo y evalúa el razonamiento de los candidatos en una sola sesión.
HackerRank comenzó a ofrecer de forma general Chakra, un agente de inteligencia artificial que entrevista candidatos, observa cómo trabajan y evalúa no solo sus respuestas, sino también el camino que siguen para resolver una tarea.
Una entrevista que imita el trabajo real
Tras unos seis meses en prueba, Chakra quedó disponible para los clientes de HackerRank este lunes. La empresa asegura que el sistema ya realizó más de 500.000 entrevistas durante la fase de pruebas.
Entre las compañías que lo probaron figuran Snowflake, Snorkel y Capgemini, además de las pruebas internas hechas por HackerRank.
La propuesta de Chakra busca cambiar la forma en que se mide a un aspirante. Además de la respuesta correcta, el sistema intenta captar señales más difíciles de registrar, como pensamiento crítico, juicio y lo que la empresa llama “fluidez en IA”: cómo plantea un problema, interpreta la salida y orienta la herramienta hacia una solución.
Más allá del resultado final
Vivek Ravisankar, cofundador y director ejecutivo de HackerRank, dijo que antes se evaluaba el resultado, mientras que ahora la pregunta es entender el razonamiento que llevó a ese resultado.
En la práctica, Chakra plantea una tarea con un repositorio de código real y el candidato trabaja en un entorno que incluye un asistente de IA. Mientras avanza, el sistema puede hacer preguntas de seguimiento, como por qué eligió una vía y cómo cambiaría su solución ante una nueva restricción.
Ravisankar también afirmó que Chakra reúne en una sola entrevista lo que antes tomaba tres rondas: selección con reclutador, prueba para llevar a casa y entrevista posterior con un ingeniero.
HackerRank sostiene que el acceso a la IA durante la entrevista redujo entre 70% y 80% las alertas por actividad sospechosa frente a evaluaciones tradicionales comparables, aunque la cifra varió según la geografía y la antigüedad de los candidatos.
La empresa, lanzada en 2012 en TechCrunch Disrupt, dice que hoy tiene más de 3.000 clientes empresariales y una comunidad de más de 30 millones de desarrolladores en todo el mundo.
Ravisankar señaló que Chakra está diseñado para puntuar candidatos, no para tomar la decisión final de contratación, que seguirá en manos humanas. También admitió que la contratación es un ámbito regulado y que cumplir esas exigencias forma parte del producto.
El directivo añadió que, si se ajusta bien, la IA puede aplicar la misma rúbrica a cada aspirante y reducir sesgos frente a los entrevistadores humanos, aunque los sistemas automatizados también pueden heredar o amplificar sesgos según los datos y criterios con los que se construyan.
Ese uso ya enfrenta escrutinio regulatorio. En Nueva York, por ejemplo, los empleadores que usan ciertas herramientas automatizadas de decisión laboral deben someterlas a una auditoría independiente de sesgo y avisar a los candidatos antes de utilizarlas.
Contenido redactado con asistencia de un LLM.