Google conectó el cable submarino Nuvem entre Myrtle Beach, en Carolina del Sur, y Sines, al sur de Lisboa, en una ruta de unos 7.000 kilómetros pensada para responder al avance de la computación en la nube y la inteligencia artificial.
Un cable de 7.000 kilómetros para mover más datos
Alphabet, la empresa matriz de Google, completó la conexión de Nuvem con Sines, una infraestructura que agrega otra ruta de datos entre Estados Unidos y Europa.
El sistema enlaza Myrtle Beach con la costa portuguesa tras pasar por Bermuda y las Azores. Su nombre remite a la palabra portuguesa para “nube”, una elección alineada con el mercado local y con la expansión de Google Cloud en la región.
El cable cubre aproximadamente 7.000 kilómetros, equivalentes a unas 4.350 millas. Está compuesto por 16 pares de fibra óptica y fue diseñado para alcanzar cerca de 384 terabits por segundo.
Una capacidad de ese tamaño permite transportar enormes volúmenes de información entre centros de computación, plataformas empresariales y usuarios. El anuncio no precisó cuál será el tráfico inicial del sistema.
Portugal gana peso en la red atlántica de infraestructura digital
La llegada de Nuvem sitúa a Portugal dentro de una red transatlántica cada vez más relevante para las empresas tecnológicas. También fortalece la conexión directa entre la costa este de Estados Unidos y el continente europeo.
El país ya cuenta con otros sistemas de alta capacidad: Equiano, propiedad de Google, parte de Portugal hacia Sudáfrica y atraviesa otros países africanos; y EllaLink une Sines con Brasil.
La combinación de esos enlaces deja a Sines como un punto de conexión con tres espacios continentales. Esa posición sostiene la visión de Lisboa como un nodo atlántico para datos y servicios digitales.
El ministro de Reforma del Estado e Innovación, Gonçalo Matias, dijo que Nuvem forma parte de una estrategia más amplia para convertir a Portugal en un centro de centros de datos, inteligencia artificial e innovación.
Giorgia Abeltino, jefa de asuntos gubernamentales y políticas públicas para Google Cloud EMEA, afirmó que Portugal y Europa deben invertir en la infraestructura estratégica que sostiene la economía digital.
La apuesta portuguesa por energía y centros de datos
Portugal busca aprovechar su ubicación entre Europa, África y las Américas, así como su disponibilidad de energía renovable procedente de fuentes hidroeléctricas, solares y eólicas.
El país tiene más de 2,6 gigavatios de capacidad renovable en desarrollo, una cifra asociada con la estrategia para atraer instalaciones que consumen grandes cantidades de electricidad.
La inversión está liderada por el proyecto Start Campus, en Sines, que tiene una capacidad de 1,2 gigavatios y se beneficiará de las inversiones de infraestructura de inteligencia artificial de Microsoft.
Los centros de datos dedicados a inteligencia artificial demandan conectividad y suministro energético constante. Por eso, la llegada de Nuvem se integra en un plan que combina telecomunicaciones, generación eléctrica y capacidad informática.
Los cables submarinos son la columna vertebral de Internet a escala global y, según la información difundida por Reuters, transportan más del 95% del tráfico mundial de datos.
En ese escenario, Nuvem refuerza la apuesta por una red con más trayectos entre continentes, capaz de ofrecer alternativas ante eventuales interrupciones y de sostener el crecimiento de la economía digital.
