Una etapa superior de un Falcon 9 de SpaceX podría chocar contra la Luna el 5 de agosto de 2026, en un evento que astrónomos, la NASA y Corea del Sur intentarán observar para estudiar el destello, los materiales expulsados y el rastro que deje el impacto.
El fragmento viajaría hacia el borde visible de la Luna
El impacto previsto ocurriría cerca del cráter Einstein, en una región próxima al limbo lunar visto desde la Tierra. Bill Gray, el astrónomo aficionado que detectó por primera vez el fragmento, calculó que el choque sería aproximadamente a las 2:34 a. m. EDT del 5 de agosto.
La pieza perdida fue una etapa superior de un Falcon 9 que despegó en enero de 2025 con dos módulos de aterrizaje destinados a la Luna. El cohete transportó al Blue Ghost, desarrollado por Firefly Aerospace, y al Hakuto-R, perteneciente a la firma japonesa ispace.
Después de esa misión, la etapa superior no se desintegró como estaba previsto y quedó en una órbita alrededor de la Tierra a una distancia comparable con la que separa al planeta de la Luna. Desde entonces, su trayectoria ha sido difícil de precisar por la combinación entre la gravedad y la presión de la radiación solar.
NASA y Corea del Sur buscarán registrar el impacto
Scientific American informó que 23 astrónomos, incluido Gray, pidieron a la comunidad científica observar el acontecimiento. La meta es registrar el destello, las rocas expulsadas o ambas señales durante la colisión y sus efectos inmediatos.
El Orbitador de Reconocimiento Lunar de la NASA se prepara para fotografiar el sitio antes y después del impacto. El Orbitador Lunar Pathfinder de Corea del Sur también intentará observar la llegada del fragmento y estudiar sus efectos sobre la superficie lunar.
Los telescopios terrestres tendrán una oportunidad limitada de seguir el evento, y los astrónomos han preparado guías para quienes quieran intentar verlo desde las regiones adecuadas. La cercanía del lugar al limbo podría ayudar a identificar una columna de material expulsado contra el fondo oscuro del espacio.
Una colisión útil para estudiar basura espacial lunar
La energía estimada para el choque equivale aproximadamente a 3 toneladas de TNT, una magnitud que no representa una amenaza para la Tierra, pero sí podría generar un cráter y expulsar material de la superficie lunar.
El caso muestra cómo algunos objetos lanzados al espacio pueden mantener trayectorias inesperadas durante largos periodos. También evidencia los límites del seguimiento de cuerpos pequeños y distantes, especialmente cuando su movimiento depende de varias fuerzas al mismo tiempo.
La observación de este evento podría servir de ensayo natural para futuras misiones humanas, bases permanentes y operaciones lunares que necesitarán monitorear con más precisión los desechos espaciales que circulan alrededor del satélite.
