El crecimiento exponencial de Google Cloud, impulsado por la adopción de inteligencia artificial, tranquiliza a los inversionistas ante el alto gasto en infraestructura.
El gigante tecnológico Alphabet ha logrado disipar, al menos parcialmente, las dudas de sus inversionistas sobre la rentabilidad de sus masivas inversiones en inteligencia artificial. Los resultados financieros más recientes muestran que el sector de la nube está experimentando un auge sin precedentes, impulsado por la demanda de soluciones de IA para empresas.
82% Incremento en los ingresos de Google Cloud respecto al año anterior
Crecimiento récord en la división de la nube
El negocio de Google Cloud registró ingresos de 24.800 millones de dólares, superando ampliamente la expectativa de Wall Street, que se situaba en los 22.460 millones de dólares. Este salto del 82% refleja una aceleración significativa comparado con el trimestre anterior, cuando el crecimiento fue del 63%.
Este dinamismo se debe principalmente a la adopción de infraestructura y soluciones de inteligencia artificial a nivel corporativo. Además, la compañía reportó un sólido respaldo de contratos por ejecutar, con un volumen de trabajo pendiente de convertir en ingresos que alcanza los 514.000 millones de dólares.
Rentabilidad y expansión de la inteligencia artificial
A pesar de que los gastos de capital para la construcción de centros de datos y la compra de chips se estiman entre los 180.000 y 190.000 millones de dólares para este año, la rentabilidad de Alphabet ha mostrado un salto extraordinario. La empresa reportó un beneficio de 112.100 millones de dólares, una cifra muy superior a los 28.100 millones de dólares registrados en el mismo periodo del año pasado.
Adopción de Gemini
El chatbot de inteligencia artificial de Google cuenta actualmente con 950 millones de usuarios activos mensuales.
Sundar Pichai, CEO de Google, afirmó que las inversiones en inteligencia artificial están redefiniendo todos los segmentos de la empresa. Aunque los analistas cuestionan el retorno de inversión a corto plazo, el ejecutivo señaló que la capacidad de cómputo está proyectada para consolidarse hacia el año 2027, respaldada por una demanda creciente y contratos a largo plazo.