Dave Jones, creador de Grand Theft Auto, advirtió en Comic-Con que la desaparición del videojuego físico sería una pérdida para la preservación del medio. El diseñador británico dijo que, tras ver copias originales de GTA 1 en perfecto estado, pensó: “Mierda, qué lástima si esto desaparece, ¿no?”
Un formato que todavía guarda juegos de hace 30 años
Jones contó que durante una sesión de firmas recibió copias originales en caja de GTA 1, algunas con 25 o 30 años de antigüedad, y que incluso vio versiones en español que nunca había conocido por ser del Reino Unido. Para él, ese tipo de conservación demuestra el valor del formato físico.
El creador de DMA Design también reconoció que forma parte del problema: dijo que hace tres años no compra un juego en físico, aunque no quiere que desaparezca. Su postura es clara: preferiría que los jugadores conservaran la opción de elegir.
La industria se divide entre comodidad y preservación

Jones no fue el único en marcar posición. Dan Houser, quien trabajó en DMA Design en los primeros GTA y luego fundó Rockstar Games junto a su hermano Sam, comentó que, aunque a él no le importe demasiado de forma personal, las empresas deberían ofrecer el disco si la gente lo quiere.
Houser también señaló que la posibilidad de actualizar y corregir fallos ha sido útil para mejorar la calidad de los juegos. En la misma línea, Jones admitió que el formato digital tiene ventajas, pero insistió en que no debería eliminarse la alternativa física.
El peso del negocio digital y la fecha de 2028
El debate llega mientras PlayStation ya anunció que a partir de enero de 2028 dejará de haber juegos en formato físico para sus consolas. Jones cree que el ruido de la comunidad puede hacer que las cosas cambien, aunque no oculta que el panorama avanza hacia el terreno digital.
La discusión, además, toca a otros nombres de la industria. Strauss Zelnick, CEO de Take-Two, dijo que más del 90% de su negocio se distribuye digitalmente y que, en ciertos casos, los discos dejan de tener sentido para el consumidor. Aun así, Jones confía en que la presión de los jugadores pueda influir en ese rumbo.



