La Internationale Computerspielesammlung, conocida como ICS, entró en proceso de disolución después de que expirara a finales de abril de 2026 la financiación pública que la sostenía. El cierre deja en el aire una de las iniciativas más ambiciosas de Alemania para preservar videojuegos.
La financiación pública no se renovó
GamesWirtschaft señala que el Gobierno federal rechazó renovar su parte del apoyo y que los socios votaron por unanimidad disolver la sociedad. La decisión no elimina de inmediato las colecciones existentes, pero sí corta la continuidad de la base de datos compartida y de la infraestructura que permitía consultarla, cuyo futuro sigue bajo revisión jurídica y técnica.
La ICS reunía registros y fondos aportados por instituciones como el Computerspielemuseum de Berlín, la USK, la asociación game y el centro de investigación DIGAREC. La colección abarcaba cartuchos, disquetes, CD, DVD y Blu-ray, además de cajas, manuales, materiales asociados y hardware.
Más de 60.000 juegos quedaron sin una sede estable
La ICS reunía más de 60.000 juegos y aspiraba a concentrar en un mismo lugar los fondos que seguían repartidos entre sus socios. El plan incluía facilitar el acceso mediante emulación automatizada y crear una sede pública permanente en la región de la capital alemana.
Ese salto nunca llegó a consolidarse. Ya existía un repositorio, pero faltaban la institucionalización permanente, la sede pública y el acceso previsto mediante emulación. La segunda fase quedó sin completar.
Las ayudas procedían del Senado de Berlín y del comisionado federal de Cultura, pero estaban ligadas a una fase temporal de la iniciativa. Cuando la política de videojuegos pasó en 2025 al Ministerio Federal de Investigación, Tecnología y Espacio, este estudió si podía convertir la ICS en una institución permanente, pero concluyó que el modelo no era económicamente viable por la escala del trabajo necesario.
La ICS aspiraba a convertirse en una herramienta estable para investigadores, medios y especialistas, con acceso a un archivo que hoy sigue abierto solo como base de datos digital, no como consulta de los juegos en sí. Las piezas físicas continúan en manos de las entidades propietarias.
La caída de la ICS deja debilitada la posibilidad de consultar, estudiar y comprender estos juegos dentro de varias décadas, cuando dependan de hardware, documentación y sistemas que quizá ya no existan.
