“Apenas sentí el golpe de la bala en el cráneo caí al piso, no sabía si estaba viva, pero me sentía como muerta, escuchaba todo lo que pasaba a mi alrededor… A mi prima también la tenían arrodillada, escuché el disparo que la mató a mi lado
“Apenas sentí el golpe de la bala en el cráneo caí al piso, no sabía si estaba viva, pero me sentía como muerta, escuchaba todo lo que pasaba a mi alrededor… A mi prima también la tenían arrodillada, escuché el disparo que la mató a mi lado”.
El aterrador relato forma parte de las declaraciones que el pasado viernes ofreció Angélica Montero Rivas a los funcionarios del Cicpc de Maracaibo, luego de sobrevivir al intento de doble homicidio que perpetró su expareja Wílmer Romero Sánchez, apodado “El Wilmito”, contra ella y su prima Yésika Martínez, quien murió la noche del pasado jueves de un tiro.
Angélica salvó su vida de milagro. La bala ingresó por el parietal derecho y no interesó la masa cerebral, el recorrido del metal bordeó a lo largo de la base del cráneo hasta salir por el lado posterior de la cabeza.
La noche del jueves fue el descenlace de una ejecución planificada por Romero Sánchez desde el mismo momento que su expareja viajó junto a su prima hacia Surinam.
“Ellas se fueron en los días de Semana Santa y desde entonces ese hombre visitaba casi todos los días la casa de la mamá de Angélica, conocía cada uno de los pasos que daban, qué hacían allá y la fecha de su regreso”, afirmó, ayer, Yeniré Martínez, durante el velatorio de su hermana Yésika.
En la casa materna, ubicada en el sector Raúl Leoni, el dolor rondaba el pequeño apartamento donde yacía el féretro de la mujer de 27 años.
“Yésika era muy emprendedora, estaba construyendo su casita junto a su esposo y sus dos hijos, quería retomar los estudios para culminar su carrera como administradora”, dijeron.
A “Wilmito” nunca lo vieron con actitud grosera o violenta hacia Angélica, pero no aceptó el rechazo y el abandono de la que aún consideraba su pareja.
“Ellos tenían como ocho meses juntos cuando las muchachas se fueron, creo que mi prima cortó con ‘Wilmito’ antes o durante el viaje, pero él nunca dejó de ir a casa de Angélica, siempre sabía lo que hacía, a pesar de que ella nunca le respondía los mensajes. Le preguntaba a la familia”, advirtió Yeniré.
Luego de su captura, Romero confesó la autoría intelectual del crimen, que fue perpetrado por “El Ricardito”, autor de los dos disparos a las mujeres.
Una fuente policial reveló que “Ricardito” tenía pocos días de haber salido del retén El Marite, donde cumplió tres años de condena por el delito de homicidio.
Indicó la fuente policial que hasta ahora han efectuado 10 allanamientos en varios sectores de Maracaibo y La Concepción para dar con el paradero de “El Ricardito” y “El Joancito”, evadidos desde la noche del crimen.
Ambos sujetos, junto a “Wilmito”, raptaron a las primas la noche del jueves cuando arribaron desde Suriname, donde permanecieron por cuatro meses. Los hampones sometieron al chofer de un Zephir rojo que llegaba con las mujeres a casa de Angélica desde el aeropuerto internacional La Chinita.