La orden de captura estaba dada. La medida era buscar y capturar al hombre que llevaba mujeres a Panamá para la explotación sexual. ¿Su nombre? Ricardo Alexander Leal Rodríguez. Así lo tienen precisado las autoridades panameñas, de donde solicitaron el apoyo para la detención. Con las referencias estaban listos los funcionarios policiales en Venezuela para aprehenderlo… pero a quien detuvieron fue a ¡una mujer?
No hubo confusión. Solo sorpresa. Leal Rodríguez, de 28 años, fue detenido, pero su imagen corresponde al de una chica, esbelta y cabello largo. Es transgénero.
Los detalles de la detención las ofreció, en su cuenta de Instagram, el director nacional del Cicpc, comisario Douglas Rico. Informó así: “La Oficina Central Nacional Interpol Caracas realizó la aprehensión del ciudadano: Ricardo Alexander LEAL RODRÍGUEZ, de nacionalidad venezolana, fecha de nacimiento 5/4/1988, haciéndose pasar como mujer y quien está siendo requerido por las autoridades de Panamá, según notificación roja internacional A-9450/10-2016, por un delito Contra la Humanidad, en la modalidad de delitos Contra la Trata de Personas con fines de explotación sexual”.
A Rodríguez Leal se le acusa, continúa el comisario, de llevar “mujeres venezolanas y colombianas a Panamá con el fin de explotarlas sexualmente, obligándoles a pagar $ 3.500 por el traslado y luego 1.000 dólares mensuales”.
La trata de personas es un delito en el que venezolanas, por lo general, se ven envueltas en Panamá, Colombia o islas del Caribe. Alegan que son llevadas para “trabajar” y, luego, les son retirados los documentos personales y son blanco de amenazas.
Ayer, por ejemplo, se conoció que una falconiana, a quien habían reportado como desaparecida desde el 10 de octubre, “escapó de una red de trata de blancas en Curazao”.
Los padres y hermana de Benfilmar Camacho —Ben-Hur Camacho, Finlandia de Camacho y Benfilca Camacho— señalaron que Belfinmar partió desde el aeropuerto Josefa Camejo (Punto Fijo) con destino a Curazao, junto a un hombre de apellido Hernández.
Ese hombre le habló de conseguirle trabajo como mesonera en un restaurante. Así expone la familia.
La estudiante de quinto semestre de Derecho viajó y “desde que pisó Curazao, mantuvo frecuente comunicación telefónica y comentó a su mamá que la pareja de curazoleños le habían asignado una habitación muy cómoda, pero no se ocuparon de ofrecerle comida”.
La muchacha también le comentó a su familiar que el domingo la dueña del restaurante la cambió a otra habitación pero lo que le causó suspicacia fue que el local “tenía espacios utilizados para otro tipo de entretenimiento para adultos”, por lo que no quiso quedarse en el lugar”, divulgó el portal Cactus24.
La progenitora le pidió que buscara la manera de salir del restaurante. Al escapar, los dueños del local denunciaron a Benfilmar por supuestamente haberse robado 2.000 dólares.