Sucesos

Terremoto en Venezuela deja cientos de muertos y multiplica la ayuda ciudadana

La emergencia en La Guaira sigue dejando víctimas y desaparecidos, mientras vecinos, motorizados y rescatistas sostienen buena parte del auxilio.

Explore the intriguing urban decay of an old house in Mérida, Venezuela, capturing the essence of forgotten structures.

Tras el doble sismo registrado el 24 de junio, la emergencia en Venezuela se concentró en La Guaira, donde decenas de edificios quedaron reducidos a montones de concreto, hierro y polvo. En esa franja costera, ubicada a unos 20 minutos de Caracas, continuaron las labores para ubicar sobrevivientes y recuperar cuerpos entre los restos de viviendas, hoteles y restaurantes.

Rescates a contrarreloj en la costa

En distintos puntos del litoral se repitieron los llamados para que llegaran maquinarias y equipos especializados. Los reportes desde la zona describieron escenas de familiares que removían escombros con las manos y con palas, mientras rescatistas y bomberos trataban de avanzar con recursos limitados. En uno de esos sectores, la periodista Glorimar Fernández presenció la extracción de unos 30 cadáveres.

También se reportaron voces y gritos bajo las estructuras colapsadas, además de ladridos de mascotas que habrían quedado sepultadas. La magnitud del daño dejó en evidencia la falta de vehículos volteo y de grúas en una región estratégica del país, donde se encuentran el puerto marítimo, el aeropuerto más importante, la escuela naval de la Fuerza Armada y la escuela de marina mercante.

La costa central ya había enfrentado tragedias de gran escala, entre ellas el deslave de Vargas de 1999, uno de los episodios más devastadores de la historia reciente del país. Esa memoria volvió a cruzarse con la emergencia actual, marcada por una infraestructura golpeada y por la dificultad para atender simultáneamente los distintos frentes de la crisis.

Balance provisional y búsqueda de desaparecidos

Con poca información oficial disponible, las autoridades declararon la zona de desastre y difundieron un balance provisional de 920 personas fallecidas y más de 3.000 heridas. Al mismo tiempo, crecieron las iniciativas ciudadanas para identificar a los desaparecidos y canalizar ayuda hacia las zonas afectadas.

En apenas dos días, la plataforma Desaparecidos Terremoto Venezuela acumuló más de 60.000 reportes, aunque solo unas 9.000 personas habían podido ser ubicadas. En paralelo, grupos de motorizados llevaron agua, rescatistas se sumaron a bomberos que trabajaban con las uñas y se multiplicaron las páginas en internet dedicadas a denunciar desapariciones y compartir información útil para las familias.

La respuesta social ante la desconfianza institucional

La expansión de estas redes de apoyo también fue leída por distintas voces como una señal de desconfianza hacia la capacidad del Estado para responder a una emergencia de esta magnitud. Catalina Lobo-Guerrero señaló que, en escenarios como este, la población necesita una autoridad confiable, algo que hoy no percibe en la estructura vigente.

Por su parte, el sociólogo Moisés Durán calificó la inacción y la desidia estatal como una respuesta grave frente a la crisis y sostuvo que la emergencia evidenció un país que, incluso en medio del colapso, sigue recurriendo a la organización comunitaria para sostener la vida cotidiana. En ese vacío institucional, la solidaridad volvió a convertirse en el principal recurso de respuesta.

Más en Sucesos