Víctor Sardinha es uno de los pocos rostros que sobrevivió al colapso de las residencias Los Molinos, en Caraballeda, tras los terremotos que sacudieron el centro de Venezuela el pasado 24 de junio. El hombre relató el angustiante proceso de permanecer atrapado durante casi 36 horas bajo la estructura, un evento que terminó con la vida de su esposa, Bárbara Celeste Vivas Carvallo, su hija, Lucía Teresa Sardinha Vivas, su cuñada, su comadre, su esposo y su hijo.

A través de un testimonio compartido por el periodista Roman Camacho, el sobreviviente detalló que, ante la inminencia del desplome, alcanzó a gritarles que los amaba con todo su corazón antes de que la oscuridad lo cubriera todo. Tras el impacto, quedó confinado en un espacio reducido que, de forma milagrosa, le permitió conservar la vida mientras intentaba comunicarse con el exterior sin éxito.

Críticas por la demora en el uso de maquinaria pesada

El rescate de Sardinha no fue inmediato. Aunque su voz fue detectada por familiares y rescatistas tras 18 horas de búsqueda, fue necesario el apoyo de bomberos y equipos especializados provenientes del estado Mérida para lograr extraerlo de los restos del edificio. El proceso culminó cuando ya habían transcurrido 36 horas desde el sismo.

Durante su relato, el sobreviviente cuestionó la respuesta de las autoridades ante la emergencia. Según explicó, la falta de equipos pesados en las primeras horas obligó a que sus propios familiares, hermanos y amigos realizaran labores de remoción de escombros de forma manual para intentar localizar a los desaparecidos.

Un llamado a la prevención ante desastres naturales

Más allá del dolor personal por la pérdida de su núcleo familiar, Sardinha enfatizó la necesidad urgente de mejorar los mecanismos de respuesta y prevención en el país. Para el sobreviviente, la lentitud en la llegada de recursos determinantes pudo haber cambiado el desenlace de muchas otras vidas.

«No hay nada más doloroso que saber que un familiar podía haber sido rescatado y no lo fue porque no hubo tiempo suficiente», manifestó, instando a las instituciones a estar preparadas para evitar que tragedias similares se repitan por falta de capacidad de reacción inmediata.