A un mes del doble terremoto que golpeó la región centro-norte del país el 24 de junio, la búsqueda y recuperación de cadáveres sigue en marcha en La Guaira. Rescatistas, familiares y voluntarios permanecen en las zonas afectadas sin abandonar las labores.

La búsqueda no se detiene en Tanaguarenas

En imágenes compartidas por usuarios en redes sociales se aprecia la magnitud de la tragedia: edificios colapsados, ruinas completas y un silencio que domina los espacios donde antes había vida.

Entre toneladas de concreto, rescatistas, voluntarios y ciudadanos intentan ubicar a sus seres queridos mientras avanza la remoción de restos en la parroquia Caraballeda, en La Guaira.

Un testimonio difundido en plataformas digitales resume el impacto emocional del desastre: “El miedo sigue allí, la tristeza, la nostalgia y el vacío. Estos terremotos dejaron un aprendizaje grande en lo individual, supe lo que es vivir la desesperación de no saber de mi familia”, dijo una mujer al caminar entre las ruinas de un edificio colapsado.

Extracción de fallecidos y sospecha de otra familia atrapada

Reportes ciudadanos indican que en una de las estructuras colapsadas ya se logró la extracción de personas fallecidas. Ahora, las labores se concentran en un edificio adyacente, donde el despeje avanza con intensidad ante la sospecha de que una familia entera pereció bajo la estructura.

En el lugar, familiares esperan recuperar los restos de sus allegados. La escena, según quienes la presencian, sigue marcada por el dolor y la incertidumbre.

“Esto es demasiado fuerte. No hay palabras para poder explicar esto”, expresó uno de los testigos del trabajo de rescate.

A pesar del tiempo transcurrido y de las dificultades del terreno, la búsqueda y la remoción de escombros continúan como prioridad para los familiares y los equipos desplegados.