Aún hay impacto en Tibú (departamento Norte de Santander, Colombia) por la muerte de Draison Díaz Morantes, el niño de 2 años que desapareció el domingo 14 de febrero y fue hallado muerto, en un sembardío de yuca, el viernes pasado.
Funcionarios del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) del Sur del Lago, dijeron que “en el levantamiento del cadáver actuó la policía de Colombia y rescatistas de allá, porque el hallazgo fue en su lado de la frontera”, precisó un funcionario. Draison apareció a unos 700 metros de donde lo dejó su madre, Sandra Morantes, durmiendo en un chinchorro.
En Venezuela no hay investigación abierta por el caso. La fiscal primera seccional de Norte de Santander, Esperanza Nava, dijo a PANORAMA que “el caso está en indagación, todo pertenece a la reserva del sumario, y el cuerpo fue trasladado a Cúcuta para exámenes forenses. No estoy autorizada a suministrarle más información”, manifestó, vía telefónica, ayer.
Al momento del hallazgo, trascendió que Draison había sido abusado. Hasta el momento no se conocen los resultados de la autopsia.
