Un niño de ocho años, identificado como Matias Santiago Bazán, murió ahogado la tarde del sábado 3 de octubre en la piscina de un hotel de San Felipe, en el estado Yaracuy, mientras compartía con sus padres y compañeros de colegio durante una reunión recreativa.
Lo que ocurrió en la piscina
Las versiones preliminares indicaron que el niño permanecía cerca de su padre en el área acuática. Sin embargo, el progenitor le perdió la pista en cuestión de segundos, inició la búsqueda y luego lo vio sumergido en el agua.
El padre pidió ayuda de inmediato a las personas presentes para sacar al niño de la piscina. Luego fue trasladado de urgencia al Hospital Pediátrico Niño Jesús de San Felipe, donde el equipo médico confirmó que ingresó sin signos vitales.
Investigación y traslado del cuerpo
Las autoridades notificaron el caso a comisiones del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas, que trasladaron el cadáver a la sede del Servicio Nacional de Medicina y Ciencias Forenses para realizar la autopsia de ley.




