Jeison Javier Díaz Almarza, un pequeño de tan solo un añito y nueve meses de edad, murió ahogado, a las 9:00 de la mañana de este miércoles, en una playa ubicada en el sector Curarire, de la parroquia Potreritos, del municipio la Cañada de Urdaneta.
Según versión de los familiares, el menor aprovechó un descuido de su madre, quien realizaba las labores del hogar, para escaparse a la casa de una vecina.
«Cuando su mamá extrañó su presencia salió a buscarlo muy cerca de donde vive, pero no estaba. Unos pescadores de la zona fueron quienes lo hallaron más tarde sin vida en la orilla de la playa», contó adolorido su padre, Jorge Díaz.
El niño era el menor de dos hermanitos.
