Cuatro venezolanos, dos mujeres y dos hombres, fueron hallados muertos en la zona costera de Koraal Tabak, en el norte de la isla holandesa de Curazao, ubicada a unos 80 kilómetros al norte de Venezuela, reseñó el diario El País de España.
Las autoridades locales y algunos medios venezolanos informaron que fallecieron cuando la barca en la que viajaban se hundió no muy lejos de la costa, al intentar cruzar clandestinamente a territorio curazoleño. Otras 20 personas, tripulantes de la embarcación, todas menores de 30 años, de acuerdo con los reportes, permanecen desaparecidas.
El buque había salido desde el poblado de San José de la Costa, en el Estado de Falcón, ubicado al occidente del país.
Las autoridades curazoleñas informaron que la embarcación, que iba con sobrepeso, chocó contra rocas no muy lejos de la costa y se hundió irremediablemente. Los familiares de las víctimas se trasladaron a La Vela de Coro, capital de Falcón, para denunciar la desaparición de los jóvenes.
La noticia constituye una rareza: medios curazoleños han afirmado que esta sería la primera vez que ciudadanos venezolanos murieron intentando entrar ilegalmente a este territorio autónomo perteneciente a los Países Bajos, tradicionalmente un destino muy popular de vacaciones y para hacer compras.
La presión de la crisis económica y social venezolana, que está empujando a miles de personas a emigrar desesperadamente a los países vecinos, ha tenido muy ocupada a la Guardia Costera curazoleña durante estos meses, recibiendo y deportando a personas indocumentadas.
En torno a esta tragedia se ha conocido que los emigrantes han pagado hasta 100 dólares por conseguir un lugar en una embarcación que les permita salir del país. Algunos informes revelan que, en este momento, en la vecina isla holandesa de Aruba, de menos de 200 kilómetros cuadrados, viven unos 12.000 venezolanos.
El accidente de esta embarcación tiene lugar casi al mismo tiempo en que el Gobierno venezolano había anunciado el cierre temporal de todas las comunicaciones entre Venezuela y las islas de Curazao, Aruba y Bonaire, argumentando la necesidad de controlar el tráfico de productos venezolanos hacia estos territorios holandeses. Esta medida generó discordias con las autoridades de estas islas y el propio Gobierno holandés. Hace poco, Maduro anunció que el cierre fronterizo continuaría en vigor durante tres días adicionales.
Aunque el director de Protección Civil de Venezuela, Gregorio Montaño, ha reconocido lo ocurrido en las costas de Falcón, los altos mandos del país han guardado silencio en torno al incidente.