Hampones dieron muerte a José Trinidad Bravo, de 50 años, un indigente que merodeaba por la Curva de Molina y que era apodado «Joseíto». Lo mataron en la intersección Cuatro Vías, de la carretera a Tulé.
En el lugar donde lo apuñalaron quedó una botella rota, manchada de sangre. Comisiones del Cicpc recolectaron evidencias en el sitio.
«No se metía con nadie. Era muy obeso, por eso caminaba muy poco», dijo una vecina del lugar.
El cuerpo fue llevado a la morgue de Maracaibo para la necropsia de ley.