En circunstancias poco claras fue asesinado el comerciante Jean Carlo Bellorín, de 38 años, cuando se encontraba en una fiesta en la zona suroeste del municipio Cabimas.
Bellorín era vicepresidente de una empresa dedicada a la venta al mayor de agua potable y refrescos en la ciudad.
Según información aportada por su esposa, Yujany Torres, ambos habían ido a una reunión, la noche del sábado, en una casa ubicada en el sector La Montañita, cerca de la residencia que compartían juntos.
Torres debió salir a efectuar una diligencia personal y se fue en su camioneta, quedando su esposo en la reunión de amigos.
“Al rato me llamaron y me informaron que estaba muy mal. Yo me fui hasta la casa donde él se quedó, pero ya se lo habían llevado de allí. Lo habían trasladado de emergencia hasta una clínica de Pdvsa que se encuentra en el mismo sector. Dadas las heridas que tenía, no sobrevivió”.
La viuda desconoce qué fue lo que pasó en la fiesta: “No sé nada. Las personas que fueron testigos se mantienen dando declaraciones en la petejota (Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas). No me han contado nada”.
Extraoficialmente se conoció que antisociales ingresaron a la vivienda para atracar. Robaron pertenencias de los presentes y Bellorín, en medio del caos, recibió varios impactos de bala.
De la víctima se supo que deja un hijo huérfano, de 10 años. Su esposa lo describió como un hombre tranquilo, muy callado y trabajador.
Efectivos del Cicpc ya iniciaron las investigaciones de rigor.