Un masajista fue condenado a prisión en Nueva Esparta después de haberle chupado el dedo a una clienta durante una sesión de masaje. El incidente ocurrió en un centro de masajes en la ciudad de Porlamar, donde la mujer acudió para recibir un tratamiento de relajación.
Según declaraciones de la víctima, el masajista comenzó a comportarse de manera inapropiada durante la sesión, hasta que en un momento dado le chupó el dedo sin su consentimiento. La mujer inmediatamente denunció el incidente a las autoridades locales, lo que desencadenó una investigación y posteriormente el procesamiento del masajista.
El acusado fue encontrado culpable de agresión sexual y condenado a una pena de prisión, además de ser inhabilitado para ejercer como masajista en el futuro. La decisión del tribunal ha sido recibida con alivio por parte de la víctima y con satisfacción por parte de la comunidad, que ha mostrado su apoyo a la mujer en todo momento.
Esta situación ha generado un debate sobre la importancia de establecer protocolos claros en los centros de masajes para prevenir este tipo de comportamientos inadecuados. Las autoridades locales han anunciado que trabajarán en la implementación de medidas de seguridad y capacitación para los profesionales del masaje, con el objetivo de evitar futuros incidentes similares.
