Desde Brasil, Liliana Figueroa emprendió un viaje de 40 horas hasta Venezuela para intentar encontrar a su hija María Angelina Guerra Figueroa, de 16 años, y al padre de la adolescente, Richard Abraham Guerra León, de 49, tras el derrumbe ocurrido en residencias Solimar, en Los Corales, avenida La Costanera de La Guaira.
La llamada que activó la búsqueda
Una llamada telefónica le avisó que acababa de ocurrir un doble terremoto en Venezuela. Minutos antes, Liliana había chateado con su hija. Después empezó a escribirle mensajes, a contactar al papá, a los amigos y a la tía, mientras seguía las noticias y los videos del hecho.
Un amigo le confirmó luego que había reconocido el cuerpo de Richard entre los escombros. En un primer momento pensó que María Angelina seguía viva, pero más tarde los primos de una amiga de la joven le informaron que ambas habían muerto.
La publicación con el relato de lo ocurrido puede verse en Instagram.
De la morgue de Bello Monte a Los Teques
Liliana llegó a Caracas el sábado 27 de junio y fue primero a la morgue de Bello Monte, donde le dijeron que habían trasladado a los fallecidos del estado La Guaira. No los encontró allí. Al día siguiente bajó a Los Silos, donde el Gobierno instaló una morgue improvisada, y reconoció sus rostros en un grupo de fotos.
Según relató, los cuerpos tenían los números 212 y 216. Al abrir las bolsas, encontró que donde debía estar su hija había una señora mayor y donde estaba el padre había una persona calcinada. “Tuve que buscar con mi hermana entre más de 500 personas fallecidas, cuerpo por cuerpo”, dijo.
La búsqueda continuó en medio de un estado de descomposición avanzado de los cadáveres. También fue atendida por una funcionaria que identifica como la directora del Servicio Nacional de Medicina y Ciencias Forenses (Senamecf) y por antropólogos y odontólogos forenses.
Más tarde, al revisar fotos actualizadas por el estado de los cuerpos, Liliana dijo que pudo identificar detalles de su hija, como la ortodoncia, un collarcito que no se quitaba y las uñas acrílicas. Del padre señaló que llevaba una camisa de Venezuela y un short.
La pista de una fosa común en Los Teques
La noche del viernes 3 de julio, un funcionario que la ha acompañado en el proceso le informó que, según los códigos asignados, los cuerpos estarían en una fosa común en Los Teques. Liliana aseguró que irá este sábado y espera poder recuperarlos para darles su último adiós.
