Al finalizar la misa de las 4:00 de la tarde en la iglesia de El Convento, en la plaza Baralt de Maracaibo, cuatro delincuentes, entre ellos una mujer, sometieron al padre Silverio y a cuatro personas más que se encontraban en el templo para robarse la custodia del Santísimo Sacramento que los hampones suponían que era de oro.
El padre Silverio Osorio contó a PANORAMA la pesadilla que vivió en unos quince minutos que los delincuentes estuvieron dentro del templo. “Me arrodillaron y me amarraron las manos con alambres, pensé que me iban a matar”, contaba aún consternado el sacerdote.
Osorio narró que al terminar la misa, vio llegar a un joven que no era conocido de entre la feligresía que se arrodilló frente a la imagen del nazareno para “orar”.
Luego llegó una pareja que hasta le preguntó al padre los trámites para casarse en el Convento y minutos después llegó otro hombre para que le bendijera una botella de agua. “Yo estaba confesando a un señor cuando de pronto cerraron el templo y dijeron: “Esto es un atraco”, mostrando el arma de fuego.