Jugar fútbol con sus amigos era una de las cosas que más disfrutaba Eduardo José Soto Villadiego, quien fue asesinado la noche de este jueves en el frente de su casa, ubicada en el barrio Bello Monte, al sur de Maracaibo.
Soto tenía tres años y medio trabajando como funcionario del Cicpc, en la Brigada de Experticias, así lo aseguró una de sus hermanas, Angélica Soto.
El detective fue asesinado por unos motorizados, que lo interceptaron cuando estaba sentado frente a su casa, conversando con unos amigos y un sobrino. Le propinaron 11 disparos, seis de ellos en la cara.
Soto era el cuarto de cinco hermanos y no dejó hijos en la orfandad. Sus restos serán velados la tarde de este viernes en la casa de su abuela y su sepelio se realizará en el cementerio Jardines La Chinita.

