Trece mil kilómetros recorrió Ryszard Wilk, apodado ‘El Polaco’ —por su nacionalidad— para esconderse en Venezuela. Desde Nueva Zelanda llegó para guarecerse en Caracas. Autoridades neozelandesas giraron la alarma y a Wilk lo capturaron. Lo buscan por tráfico de drogas.
Un homicida condenado, una pareja que se trajo al país a dos niñas sin la autorización de su padre, narcotraficantes, estafadores, un violador en serie de niños. En tres años, al menos 10 criminales de alta peligrosidad han sido capturados en Venezuela.
La extradición de Juan Carlos Sánchez Latorre, apodado “El Lobo Feroz” (acusado de violar a, al menos, 276 niños) es el más reciente de los procesos de extradición que deben ser aprobados por el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ). A Sánchez Latorre lo tuvieron recluido en el Internado Judicial de El Rodeo II.
