Parientes, amigos, compañeros de trabajo, estudiantes y pacientes del médico cirujano Levy Antonio Mago, asesinado la noche del jueves en Mara Norte, despidieron al doctor en la funeraria San Alfonso, la mañana de este sábado. Lágrimas y abrazos llenaron el recinto.
“El doctor Mago era para nosotros, más que un profesor, un padre”, dijeron los residentes del hospital, quienes prefirieron resguardar sus identidades. Aseguraron que su partida es una “tragedia lamentable”.
Los familiares se mantuvieron herméticos, no quisieron ofrecer detalles sobre lo sucedido con el reconocido traumatólogo.
Pacientes de Levy dijeron que era un excelente profesional. “Era mi médico desde hace más de 10 años y siempre me ofrecía una atención de calidad. Lo voy a estrañar mucho”, dijo una mujer, llorando.
