Los familiares de Magdalena Mejía, asesinada por el jardinero del complejo residencial donde vivía y enterrada en el jardín, manifestaron su descontento con los resultados de las investigaciones del crimen. Giovanny Fuenmayor, hermano de Magdalena, aseguró que «hay muchos cabos sueltos. La investigación no se puede cerrar». Mientras esperaban la entrega del cuerpo, a las afueras de la morgue, hermanos, cuñada y demás grupo familiar insistieron en que «el jardinero no tenía tanta confianza con Magdalena». «Hay muchos detalles confusos en este caso. No aparecen las llaves del carro ni el control para entrar a la casa. El jardinero le dijo a mi esposo que él no la había matado, que solo la había amarrado mientras llegaba otra persona y a las autoridades les dijo otra cosa. Eso no está nada claro y queremos que la investigación no cese», contó la cuñada de Magdalena, Yulimar Ramírez. Magdalena salió el lunes en la mañana a llevar a su hermana, Maitú Mejía, hasta el terminal de pasajeros de Maracaibo. «Desayunamos juntas y a las 11:14 de la mañana me dejó en el terminal. Nos mantuvimos en contacto hasta esa noche, como a las 8:30. Después no respondió y eso nos alarmó a todos», narró Maitú entre lágrimas. Esa madrugada, José Bolaños, el jardinero del complejo South Park, la asfixió hasta matarla y la enterró en el jardín ubicado detrás del bohío de fiestas del conjunto residencial.