El estruendo de la maquinaria pesada no se ha detenido sobre los restos de la OPP 26, en La Guaira, y tampoco la búsqueda de Eilyn Solano, que permanece desde hace más de 100 días en una carpa improvisada mientras intenta encontrar a su hijo, Jhoniel José Morales, desaparecido tras el doble sismo que sacudió al país el 24 de junio.

La mujer, según relata la familia, no se ha movido del sitio donde cayeron las losas. Desde allí ha vigilado el avance de las labores y ha seguido el conteo de los cuerpos recuperados en las torres residenciales, convencida de que el niño sigue entre los escombros.

Una búsqueda que no se ha detenido

El 24 de agosto, al cumplirse dos meses del sismo, se emitió el último balance oficial: 6.509 víctimas fatales. CNN consultó al Gobierno por una cifra oficial de desaparecidos, pero no obtuvo respuesta. En paralelo, vecinos de las zonas afectadas han hecho su propio conteo y denuncian falta de información detallada.

La familia sostiene que las labores han podido continuar gracias a la solidaridad de quienes viven cerca y a la logística asumida por los propios allegados, que llevan agua, hielo y electrolitos para bomberos y militares. Eilyn, junto con familiares y otros voluntarios, también entró por túneles e inspeccionó grietas del edificio. En ese recorrido, aseguran, recuperaron los restos de más de 17 personas.

El rastro que siguieron en cámaras y hospitales

Jhoniel quedó registrado en un video de una cámara de seguridad cuando bajaba las escaleras a las 3:59 p. m. del 24 de junio, pocas horas antes del sismo. La familia dice que después de corroborar ese material inició otra fase de rastreo en calles, centros de acopio y cementerios como “La Esperanza”, en Catia la Mar, donde hay un área destinada a personas sepultadas sin identificar.

María Yailén, de 15 años, logró sobrevivir. Mariangel, de 12, murió; su cuerpo fue hallado en el tercer piso, a la salida del apartamento de su abuela, quien ese día la cuidaba y fue rescatada con vida horas después.

El 26 de septiembre, mientras seguía la remoción de escombros en la zona de la cancha, la familia observó sin pausa cada movimiento de las palas mecánicas. Esa jornada terminó sin hallazgos del niño. Chiquinquirá Solano dijo entonces: “Ni por el lado de la cancha, ni por la entrada, ni mucho menos por los pasillos”. Lo que sí encontraron fue el cuarto de control de las cámaras y un disco con un segundo video, en el que aseguran ver al niño saliendo del edificio minutos antes del sismo.

“Dentro de todas las posibilidades hay un rayito de esperanza, y por eso seguimos en la búsqueda hasta el final, hasta obtener algún tipo de respuesta sobre el paradero del niño”, afirmó la tía del menor.

La familia también contó que recorrió hospitales, refugios y la morgue, y que Eilyn viajó a Caracas para formalizar la denuncia de desaparición ante el Ministerio Público. Con apoyo de familiares, amigos y motorizados, han organizado una red de búsqueda entre La Guaira y Caracas. La historia completa fue publicada por CNN en Español.

Los Solano, sobrevivientes del deslave de Vargas en 1999, dicen que no abandonarán la búsqueda hasta obtener una respuesta sobre el paradero de Jhoniel. También piden seguir difundiendo la imagen del niño para que cualquier información útil llegue a la familia.