El expolicía Oscar Pérez, quien murió a inicios de semana en una operación de las fuerzas de seguridad, fue enterrado el domingo en un cementerio del este de la capital que estuvo rodeado por decenas de guardias nacionales que bloquearon los accesos al lugar.
“Ya (el) cuerpo de Oscar Pérez fue enterrado en el Cementerio del Este”, dijo en su cuenta de Twitter el director de la organización humanitaria local Foro Penal, Alfredo Romero, quien precisó que las fuerzas de seguridad cerraron los accesos y solo se permitió el paso de la tía del expolicía, Aura Pérez y de una prima.La inhumación de Pérez se da un día después del entierro de seis de los integrantes y acompañantes del grupo, que se dio en medio de protestas de familiares y manifestantes, quienes rechazaron que las autoridades realizaran unas exequias controladas.
Los entierros coincidieron con la divulgación de las actas de defunción de los siete miembros del grupo, en las que se señala que Pérez y otros cinco miembros de su organización fallecieron por disparos en la cabeza.Según la autopsia de Pérez, difundida por medios locales, la causa de la defunción fue un «traumatismo craneoencefálico severo (…) herida por arma de fuego disparado a la cabeza».
Tras la difusión de las autopsias, la presidenta de la comisión parlamentaria que investiga el caso, la diputada opositora Delsa Solorzano, dijo que «hay un patrón que anuncia la posibilidad de un ajusticiamiento”.Hasta el momento, las autoridades no han comentado sobre las autopsias ni por qué se decidieron los entierros controlados.