En una presunta alcabala, en el estado Anzoátegui, los retuvieron por una “novedad”. Un comentario hecho a los jugadores de Trujillanos FC les causa inquietud. “¿Quién es el utilero?.. hay una novedad en el maletero”, preguntó un presunto funcionario al grupo de jugadores que regresaba a Valera, la madrugada del lunes, después de disputar un partido contra Monagas FC.
El utilero lo acompañó y luego subió al bus a pedir unas canilleras para el “oficial”; pero tuvo una respuesta negativa. El presunto funcionario, sin embargo, según las víctimas, les deseó a todos “Feliz viaje”.
La crónica de cómo transcurrió el robo la reproducimos del Diario Los Andes (Trujillo): “El bus (de dos pisos) siguió su camino hasta reducir la velocidad en un peaje abandonado en la población de Boca de Uchire. A los 2:35 am comenzó la pesadilla: fueron secuestrados, maltratados y robados.
Cuatro hampones armados, en 2 motos, emboscaron al bus y obligaron a los choferes a detenerse. Los delincuentes subieron al “Trujibus” e indicaron que se desviaran a un terreno, donde otros dos asaltantes se subieron, avanzaron unos minutos, hasta que se detuvieron.
Los 6 delincuentes estaban encapuchados, uno de ellos portaba una chaqueta con granadas, inmediatamente actuaron, agarraron de rehenes a los dos conductores y a los jugadores Luiryi Erazo y James Cabezas. “Subieron al segundo piso apuntándole a uno de los choferes en la cabeza
El chofer dijo que había que colaborar, porque era un secuestro y los jugadores empezaron a entregar todo. Uno de ellos narró al Diario Los Andes: “Mantuvimos los brazos arriba casi por dos horas” . Mientras robaban en la parte superior, abajo, Erazo y Cabezas estaban amenazados con pistolas.
Durante el ataque, los delincuentes comentaron: “Son jugadores, deben tener burda de real”, “Estos viven bien, vamos a robarlos más rápido”. Luego les preguntaron “¿Quiénes son los colombianos?, hablen para matarlos”, “¿Quién es el director?”.
En el primer piso iban 11 personas y advirtieron que debían entregar 11 celulares (…)”.
“El jefe de ellos daba órdenes como un funcionario, eran profesionales, se llevaron todo lo que teníamos” contaron las víctimas. Las amenazas y el psicoterror fue una constante mientras agrupaban el botín y casi al final los asaltantes soltaron una frase: “Esto les pasa por no regalar las canilleras”.
El Ministerio Público comisionó, este martes, a los fiscales 30° nacional y 3º (e) de Anzoátegui, Tulio Mendoza y Marialby Patiño, respectivamente, para investigar el masivo robo.