Un dolor infinito se posó, como una nube negra, sobre la invasión Villa Margarita, en la Zona Industrial. Sobre la arena, el féretro que contiene el cuerpo de Mayerlis Sierra, es un recordatorio de la desdicha.
Comenzando la mañana de este jueves 4 de agosto, sus asesinos —Luis Hernández y Raúl Paz— fueron trasladados desde el Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) hasta los tribunales penales, en el centro de Maracaibo.
Los trasladaron desde el Cicpc a los tribunales penales. Allí esperaban su imputación. “De entrada, tienen dos delitos: homicidio intencional calificado y abuso sexual agravado. La Fiscalía argumentará”, informaron fuentes de tribunales.
No hay explicación ni consuelo para Eunice Colina, la madre de Mayerlis. “Estoy cansada”, se quejó, ayer, en un sollozo. Sus hijas y vecinos son su único aliento.
