El supervisor Ender Villamizar y la oficial Rosa González tenían una relación clandestina. Deivis Vásquez los hallo, el martes, y los mató. Rosa llamó a la policía en un intento de evitar una tragedia.
La muerte de tres miembros de la Policía Nacional Bolivariana, en medio de un drama pasional, impacta las filas de ese organismo de seguridad en Tucacas, estado Falcón. Un oficial usó su arma de reglamento para quitarle la vida a su esposa —también funcionaria— y a su supervisor. Luego se suicidó.
El suceso se registró, la noche del martes, durante una discusión entre el oficial Deivis Vásquez Zambrano y su esposa, la oficial Rosa Angelina González Morillo, y el jefe, comisionado Ender Facundo Villamizar Maldonado.
Según informaron fuentes policiales, el supervisor y la oficial mantenían una relación clandestina, de la que fue alertado Vásquez, quien la noche del martes los encontró en su vivienda, en “circunstancias comprometedoras”.
El doble homicidio y posterior suicidio, ocurrió pasadas las 10:00 pm en la casa que la pareja compartía, ubicada en la calle Los Olivos, sector El Tuque II, municipio Jose Laurencio Silva, del estado Falcón.
En el inmueble estaban González y Villamizar. Cuando Vásquez entró se percató del encuentro y sacó su arma reglamentaria.
Las balas marcaron el cierre del pleito, que duró unos 30 minutos. A la oficial la atacaron los nervios y pidió apoyo policial a las comisiones, a través de una llamada telefónica que hizo al centro de coordinación.
Cuando los otros pnb llegaron, la situación se intensificó. El tiroteo se extendió a las afueras de la casa, pues Vásquez recibió a tiros a la comisión.
Los compañeros de la pareja intentaron interceder para calmar los hechos. Cuando las detonaciones cesaron, entraron a la residencia, pero la escena fue dramática: la oficial y el supervisor fueron hallados sin vida, en la sala, con tiros en la cabeza. Vásquez con su arma, una pistola, marca Beretta, modelo PX4, calibre 9 milímetros, le disparó a su mujer y luego le quitó la vida a su superior.
La acción desencadenó en su suicidio. Con la misma arma, el policía caminó hacia una de las habitaciones y se disparó en la cabeza.
Las comisiones notificaron al Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas, cuyos expertos estuvieron encargados de realizar las experticias. Trascendió entre voceros policiales que en el lugar fueron incautadas las dos armas reglamentarias de los funcionarios Villamizar y Vásquez. La del primero, en la cocina de la residencia y la de homicida- suicida, al lado de su cadáver, dentro de una habitación.
Sobre Vásquez y González se conoció que eran de Portuguesa, mientras que Villamizar, del estado Vargas.
Los cuerpos fueron llevados a la morgue del Hospital Lino Arévalo, en Tucacas. Ayer, en la tarde fueron trasladados a su estado de origen para el velorio.