La vida del cirujano plástico Denis César Barros Furtado, de 45 años, conocido también como el doctor “Bumbum”, se transformó por completo de manera drástica. En pocas horas pasó del éxito y la fama en las redes sociales al ostracismo y la reclusión en prisión, acusado de haberle ocasionado la muerte a una paciente por mala praxis.
El panorama de Furtado, detenido desde el 19 de julio pasado por la muerte de Lilian Calixto, una gerente bancaria de 46 años que se había realizado una cirugía en los glúteos se agravó aún más: el Ministerio Público de Río de Janeiro (MPRJ) lo denunció este jueves por homicidio doloso y enfrenta ahora una posible pena de entre 12 y 30 años de cárcel. Para que la situación de “Bumbum” se defina, un juez deberá tomar la causa y hacia el final del juicio se determinará su condena, aunque no hay un plazo determinado para ello.
El 14 de julio pasado, la gerente bancaria había viajado casi 2000 kilómetros desde el estado brasileño de Mato Grosso hasta Río para realizarse una intervención con “Bumbum”. Calixto comenzó a sentirse mal luego del procedimiento y debió ser internada de urgencia en el hospital Barra D´or en Barra de Tijuca, en la zona oeste de la ciudad. Tras no haber reaccionado frente a las maniobras de recuperación, la mujer falleció en el centro médico pocas horas después de la operación.
La fiscalía de Río de Janeiro denunció también por el crimen a María de Fátima Barros Furtado, médica y madre de “Bumbum”; a su novia, Renata Fernandes; y a su empleada doméstica, Rosilane Pereira da Silva.
