El presidente de la asociación civil Súmate, Roberto Abdul-Hadi, ha sido privado de su libertad e incomunicado durante cinco días, lo que ha generado preocupación tanto en su familia como en la oenegé que representa. La situación de Abdul-Hadi fue denunciada a través de las redes sociales, donde se ha solicitado el respeto por sus derechos y el de su familia, así como el de todos los presos.
El arresto de Abdul-Hadi se llevó a cabo por parte del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin) después de que el fiscal general Tarek William Saab acusara a líderes de partidos políticos opositores y miembros de Súmate de tener vínculos con la empresa ExxonMobil y de estar alineados con Guyana en la disputa por el Esequibo. Esta acusación ha sido rechazada tanto a nivel nacional como internacional, generando un debate sobre la situación de los derechos humanos en Venezuela.
Además, la Fiscalía señaló que también estaban involucrados en la trama de sabotaje Claudia Macero, Pedro Urruchurtu y Henry Alviarez, miembros destacados de Vente Venezuela, lo que ha generado un clima de tensión y preocupación por la integridad de los detenidos.
El pasado 8 de diciembre, Foro Penal advirtió que Abdul-Hadi había sido presentado ante el Tribunal de terrorismo «a escondidas», lo que generó preocupación por el acceso a la defensa legal. Su esposa, María Eugenia, manifestó su preocupación por la salud y el bienestar de su esposo, ya que no ha tenido contacto con él desde su detención.
