Aparentemente desapercibidos en el sector El Cardón, en la isla de Margarita, se escondían los argentinos Carla Romina Pipaón y Facundo Ramírez. Ambos eran buscados por la justicia de su país por el secuestro de las hijas de ella, desde 2016. Fueron capturados por efectivos del Cicpc e Interpol.
Pipaón separó a sus hijas, Abril y Julieta, de diez y cinco años, de su padre, Lucio Tomasella, sin su autorización. Se inició entonces, a través de los medios de Corrientes (el departamento argentino donde residían) una auténtica ‘telenovela’ de acusaciones.
La noticia del hallazgo y la detención la proveyó el director nacional del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) Douglas Rico.
El 8 de julio de 2016, Tomasella denunció en argentina que Pipaón se había llevado a sus hijas sin autorización. Aportó el nombre del novio de su exmujer, Facundo Ramírez, quien, de paso, «tiene difusión por Interpol por abuso sexual», indicó Rico.
