Sucesos

Delincuentes matan a vigilante de 74 años y le roban el reloj

El crimen ocurrió la mañana del domingo. Un obrero  fue el primero en ver el cadáver. De la finca, no se llevaron nada. Cicpc-Zulia investiga.   

Por un reloj viejo, desgastado y sin pila, fue asesinado de dos balazos el vigilante de una finca. A Ángel Castillo, de 74 años, le dispararon en el pecho para quitarle la vida.

El crimen se registró a las 4:00 de la tarde del domingo, cuando al septuagenario le faltaban solo dos horas para culminar la jornada diaria.

Ángel rondaba, como de costumbre, la finca agropecuaria El Yagual, en la vía que conduce a Los Lirios, barrio La Musical, al oeste de Maracaibo, en el momento que fue interceptado por los criminales.

Se desconoce cuántos delincuentes ingresaron a la finca, porque no había nadie en el lugar en el momento del crimen. Pero, residentes del sector aseguraron que escucharon a una moto salir de la granja.

El vigilante tenía ocho años trabajando en El Yagual. Laboraba de lunes a viernes, entre los turnos diurno y nocturno. Siempre cargaba una escopeta encima y un palo.

 Al parecer, los delincuentes ingresaron en la mañana a la graja en la que se siembre yuca y plátano.

 Recorrieron las diez hectáreas y luego le quitaron la vida al vigilante.

Ángel Castillo no cargaba su escopeta con él. Se había terminado de bañar, cuando fue abordado por los criminales.  

De la granja no se llevaron nada, a pesar de que había una casa con artefactos eléctricos y otros enseres. El vigilante  quedó muerto en el sitio. Los delincuentes le quitaron el reloj que usaba, una cadena de acero inoxidable y una pulsera.

El cadáver del septuagenario estuvo tendido en el suelo, presuntamente, por más de cinco horas, hasta que un obrero de la finca llegó a trabajar y observó al hombre muerto.

“Estaba boca arriba en el piso. Los disparos se los dieron en el abdomen”, contó la sobrina, Verónica Castillo. Funcionarios del Cuerpo  de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) levantaron el cadáver y lo trasladaron hasta la morgue de LUZ para la necropsia de ley.

Los familiares aseguraron que el hombre no tenía enemigos. “Era una persona muy trabajadora y dedicada. Jamás tuvo algún problema con nadie”, dijo una de sus hijas.

Ángel Castillo residía en el barrio 5 de Enero, ubicado a pocos metros de la finca donde trabajaba. Dejó seis hijos y una docena de nietos.

Los vecinos del sector denunciaron la falta de seguridad que hay en la zona. “Todas las semanas hay robos.

Lamentablemente, Ángel fue una víctima mortal de los asaltos que sufrimos”, dijo María González.

El Cicpc-Zulia investiga el homicidio. Indagan sobre una banda delictiva que opera en la zona.

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