Sucesos

Cinco drones y una red neuronal buscan víctimas en La Guaira

El sistema de Taylor Villarreal combina cámaras aéreas y análisis de restos biológicos para orientar a las cuadrillas entre edificios colapsados.

Autor · Sucesos y Justicia

Keiber V.R.

Keiber V.R. persigue para Panorama la información de sucesos y seguridad con reporteo directo en la calle.

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Cinco drones y una red neuronal buscan víctimas en La Guaira

Cinco drones y una red neuronal desarrollada por el matemático Taylor Villarreal han marcado más de 2.850 puntos con víctimas atrapadas entre los escombros en La Guaira, tras los terremotos del 24 de junio de 2026. El 21 de octubre, cuatro meses después de los sismos, el equipo trabajaba frente a las ruinas del local Trío Café, en Playa Grande, para ubicar un cuerpo sepultado.

El rastreo comenzó con teléfonos celulares

La iniciativa surgió en Caracas, frente a los restos de la torre A de las residencias Petunia, en Los Palos Grandes. Villarreal contó que ver a familiares esperando mientras la maquinaria removía losas sin un método definido lo llevó a diseñar una forma de precisar dónde excavar.

Tres días después de los terremotos, viajó a La Guaira con dos colegas. En Palmar del Este comenzó a rastrear teléfonos mediante una interfaz propia que enviaba pulsaciones satelitales para fijar su posición bajo las estructuras. Según relató, esa primera noche localizó tres cuerpos: dos tenían los celulares activos y uno, apagado.

El método se extendió a edificios de Playa Grande, pero el trabajo a pie limitaba las extracciones a dos o tres por día. Para cubrir estructuras más extensas, Villarreal y su equipo incorporaron drones y cámaras térmicas. Un aparato resultó insuficiente para escanear varios edificios colapsados, así que la flota creció hasta cinco unidades.

La red neuronal identifica restos biológicos

Los drones se coordinan en un plano tridimensional, con posiciones y alturas distintas. Cuatro funcionan como puntos de observación y comunicación, mientras el quinto, pilotado por Villarreal y llamado “el cazador”, reúne las señales para confirmar los hallazgos antes de enviarlos a los servidores.

Con el paso de los meses, el calor dejó de servir como indicador: la descomposición, la deshidratación y el concreto impedían detectar señales térmicas. Villarreal programó entonces una red neuronal y la alimentó con fotografías de edificios antes y después del desplome, además de observaciones hechas durante las extracciones.

El sistema fue entrenado para reconocer cabellos, tendones y uñas, elementos que, según Villarreal, pueden persistir cuando quedan pocos restos biológicos. En el edificio Bahía Mar, en Los Corales, el escáner detectó uñas permanentes rosadas bajo los escombros. El equipo atribuyó a ese hallazgo la ubicación de siete personas dentro de una camioneta sepultada.

Las cuadrillas excavan según las coordenadas

La unidad directa de Villarreal está integrada por siete especialistas. En el terreno, las maniobras pueden reunir a más de 40 o 50 personas al sumar organizaciones de rescate. El equipo cruza las solicitudes ciudadanas con registros de las autoridades y organiza los objetivos por edificio y cantidad de reportes.

El despliegue descrito se concentra en Catia La Mar y Playa Grande. Desde un campamento junto al edificio Oasis Beach, Villarreal trabaja con Topos Azteca, Triple R y Máquina de Hierro en estructuras como Belo Horizonte, El Jurel, Residencias Arismendi y Trío Café.

Tras el escaneo, el equipo marca los puntos con aerosol naranja, comparte coordenadas digitales y fotografías, y comunica la ubicación a los organismos de rescate. Las cuadrillas y el personal de obras públicas coordinan luego la extracción con maquinaria. Villarreal revisa cada hallazgo para incorporar sus observaciones al entrenamiento del sistema.

El especialista dijo que no hay una fecha estimada para concluir las labores en el litoral central. También afirmó que está dispuesto a compartir la tecnología con fines educativos, pero considera necesaria una capacitación previa.

Contenido redactado con asistencia de un LLM.

Preguntas frecuentes

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Cinco drones y una red neuronal desarrollada por el matemático Taylor Villarreal han marcado más de 2.850 puntos con víctimas atrapadas entre los escombros en La Guaira, tras los terremotos del 24 de junio de 2026. El 21 de octubre, cuatro meses después de los sismos, el equipo trabajaba frente a las ruinas del local Trío Café, en Playa Grande, para ubicar un cuerpo sepultado.

¿Qué se sabe sobre «El rastreo comenzó con teléfonos celulares»?

La iniciativa surgió en Caracas, frente a los restos de la torre A de las residencias Petunia, en Los Palos Grandes. Villarreal contó que ver a familiares esperando mientras la maquinaria removía losas sin un método definido lo llevó a diseñar una forma de precisar dónde excavar.

¿Qué se sabe sobre «La red neuronal identifica restos biológicos»?

Los drones se coordinan en un plano tridimensional, con posiciones y alturas distintas. Cuatro funcionan como puntos de observación y comunicación, mientras el quinto, pilotado por Villarreal y llamado “el cazador”, reúne las señales para confirmar los hallazgos antes de enviarlos a los servidores.

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