El dueño de la matera Agua Dulce, en Carrasquero, quedó atónito al descubrir el cadáver de uno de sus obreros el domingo 5 de febrero a la 1:40 de la tarde.

Eduardo Chaparro Chaparro, de 32 años, tenía tres disparos: dos en la nuca y uno en la cabeza.  Vecinos de la granja indicaron que dos hombres en moto llegaron cerca de las 12:30 de la tarde y luego se escucharon las detonaciones. Huyeron en moto.

El obrero solo tenía una semana laborando en «Agua Dulce». Ligda Bermúdez, su prima, afirmó que la discusión que sostuvo hace varios meses con otro hombre pudo desencadenar su homicidio.

Chaparro vivía en Dos Bocas. Dejó un hijo de dos años.