El Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) alertó a la ciudadanía sobre el incremento de los secuestros virtuales, una modalidad de extorsión en la que los antisociales emplean amenazas y engaños telefónicos para convencer a los familiares de que un pariente se encuentra retenido contra su voluntad, cuando en realidad se trata de un aislamiento forzado a distancia.

Cómo operan los extorsionadores a distancia

El caso más reciente detectado por las autoridades ocurrió en la parroquia Caucagüita, situada en el estado Miranda. De acuerdo con las pesquisas de la División de Extorsión, la víctima acudió al sector La Gruta tras recibir una supuesta oferta laboral para realizar trabajos de cristalería. Una vez en el sitio, los antisociales comenzaron a llamarlo asegurando pertenecer a un grupo paramilitar.

Bajo amenazas de muerte, los delincuentes le ordenaron permanecer en el lugar e impedir cualquier comunicación con su entorno para cortar el acceso a la verificación de los hechos. Paralelamente, los extorsionadores contactaron a la esposa de la víctima para exigirle dinero a cambio de una supuesta liberación, utilizando la presión psicológica para generar pánico en el núcleo familiar.

Exigencias en criptomonedas y números señalados

Douglas Rico explicó que en este esquema delictivo no ocurre un rapto físico, ya que toda la operación se ejecuta mediante la intimidación remota. En el expediente de Caucagüita, los victimarios solicitaron que el pago del rescate se efectuara mediante criptomonedas USDT a través de la plataforma Binance.

Las investigaciones policiales determinaron que gran parte de estas comunicaciones se originan desde el extranjero, destacando líneas con el prefijo +57 de Colombia, así como prefijos +53 y +593, entre otros códigos de la región. El organismo recomendó a los ciudadanos mantener la templanza, evitar realizar transferencias monetarias y acudir de inmediato a las instancias oficiales para denunciar cualquier intento de coacción.