Casi dos meses después de su desaparición, el 20 de julio, lo que más temía la familia de Julio Domingo Blanco Pérez, de 34 años, se convirtió en realidad. La posibilidad de encontrarlo muerto se materializó. “Lo sepultaron sin identificar”, dijo, ayer, su esposa, Angélica González. La esposa del comerciante, desconoce la forma en la que murió su pareja.
“Sólo nos dijeron que fue enterrado sin identificación. Su cuerpo estaba en la morgue forense y, días después, lo sepultaron. No nos dijeron cómo murió ni en cual cementerio está”, declaró. “Pedimos al Ministerio Público que investiguen su muerte. Queremos saber que fue lo que pasó, él era un buen hombre”, expresó.
El pasado 18 de julio, Blanco salió de Barquisimeto, estado Lara, hacia Maracaibo, para comprar unos camarones y venderlos en su tierra.
“Él llegó bien. Hablamos por teléfono el 18 y el 19 de julio, tuvimos conversaciones normales. Él preguntaba por sus hijos y por su familia. Luego, intenté comunicarme con él días después y no pude, su celular estaba apagado”, explicó, la semana pasada, su esposa.
