El fin de las andanzas de cuatro sicarios que sembraban terror en Maracaibo y La Concepción, llegó ayer. Sus vidas terminaron a tiros cuando se enfrentaron con funcionarios del Cicpc-Zulia.
El cabecilla de la banda “El Cabezón” Jorwin José Fonseca Obispo murió abatido junto a tres de sus compinches; dos de ellos fueron identificados como “Arturito” y “Guido Enrique”. A “El Cabezón”, cuya edad no pasa los 20 años, le estaban siguiendo los pasos. El delincuente se movía entre los barrios del oeste de Maracaibo. Mantenía en azote a los vecinos de Las Trinitarias y La Lechuga.
Ayer, a las 5:00 de la tarde, una comisión de la División de Homicidios de la policía científica dio con la guarida del homicida. En la tercera calle del barrio La Lechuga se escondía Jorwin Fonseca, junto con sus tres cómplices en dos viviendas.
Los cuatro gatilleros opusieron resistencia desde el primer momento. Se negaron a ser detenidos y se cayeron a tiros con los funcionarios. Los delincuentes resultaron heridos y fueron llevados al Hospital Materno Infantil Cuatricentenario; en el camino murieron.