La fiesta aún no había acabado, pero Mayendri José Urdaneta Ortega, de 34 años, decidió marcharse antes. Caminó a las 4:30 de la madrugada del domingo por las calles de Fundabarrios, en San Francisco, a dos cuadras antes de llegar a la casa de la hermana, lo asesinaron.
Le quitaron la vida a punta de pedradas. El cráneo se lo fracturaron con un pedazo de bloque que quedó a unos pasos del cadáver. La cara también la tenía desfigurada.
La calle estaba oscura y desolada. La mayoría de los residentes del barrio estaban encerrados en sus viviendas. Un vecino que se despertaba, apenas, para ir la iglesia, logró observar a dos hombres correr hacia un callejón.
El mismo vecino siguió vistiéndose para la misa y cuando salió de la casa, se consiguió con la escena del crimen.
Mayendri estaba tirado en el pavimento a un lado del brocal. Ya no respiraba, estaba muerto.
El hombre al acercarse, con cautela, reconoció de inmediato a la víctima. Tomó el teléfono y llamó a la hermana de Urdaneta.
La mujer ya estaba durmiendo en su residencia. Ella estaba acompañando junto con unos primos a Mayendri en la fiesta, pero se fue temprano, “porque ya era tarde”.
La hermana mayor corrió hasta donde estaba el cuerpo y reventó en llanto. Incrédula ante la muerte de Mayendri, pedía a gritos que la ayudaran.
Antes que los funcionarios del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) llegaran al sitio, los familiares revisaron el cuerpo. En sus pantalones no cargaba la cartera y tampoco tenía el teléfono celular que recién se había comprado.
El cuerpo fue levantado por los detectives de la policía científica y llevado a la medicatura forense de LUZ para la necropsia de ley.
“A Mayendri lo mataron dos hombres que estaban en la fiesta”, aseguró una hermana.
La víctima trabajaba como obrero. Dejó un hijo adolescente, de 15 años. Residía en el barrio El Callao y era el menor de doce hermanos.
“Mi hermano era buena persona y no tenía enemigos. Trabajó siempre muy duro para levantar su hogar. No es justa su muerte. Queremos que capturen a los culpables del asesinato”, dijo otra de las hermanas.
Funcionarios del cuerpo detectivesco investigan el homicidio. Entrevistan a varios invitados de la fiesta para obtener pistas de los homicidas.