El Observatorio Venezolano de Violencia (OVV) informó que las conductas suicidas en Mérida siguen en aumento desde 2024 y que la mayoría de los casos se registran dentro de los hogares. El coordinador del organismo en la entidad, Gustavo Páez, ofreció estos señalamientos en una entrevista con Radio Fe y Alegría.
Tendencia al alza en la entidad
Páez explicó que estas conductas aparecen con mayor frecuencia a partir de los 15 años y que los hombres representan la mayoría de los casos. También recordó que la violencia autoinfligida es un fenómeno multifactorial que incluye la ideación suicida, la planificación, los intentos de suicidio, el suicidio consumado y las autolesiones.
“Es un problema que nos atañe a toda la sociedad”, señaló el coordinador del OVV, al destacar que en este tipo de hechos influyen factores económicos, políticos, institucionales, sanitarios y demográficos, además de elementos personales, familiares y comunitarios.

Entre los riesgos que pueden incidir mencionó la exposición prolongada a Internet y a las redes sociales, así como la imitación de situaciones de violencia intrafamiliar o sexual.
Los métodos más frecuentes
De acuerdo con Páez, el ahorcamiento sigue siendo uno de los métodos más recurrentes en Mérida y en otras entidades, con más del 60 % de los casos. Añadió que el observatorio ha documentado desde comienzos de los años 2000 un aumento sostenido en el uso de este método entre los grupos más vulnerables.
El envenenamiento ocupa el segundo lugar, con cerca del 25 % de los reportes. El porcentaje restante corresponde al uso de armas de fuego y a caídas desde lugares elevados. Además, indicó que alrededor de tres cuartas partes de los suicidios en Mérida ocurren en barrios y caseríos, y que la proporción se acerca al 80 % cuando se suman las urbanizaciones.

En su balance territorial, Páez afirmó que las tasas de suicidio suelen ser más elevadas en el occidente del país, especialmente en Mérida, Zulia, Trujillo, Táchira y Barinas, mientras que la incidencia disminuye hacia el oriente y el sur de Venezuela.
Señales de alerta
El psiquiatra Carlos Tineo explicó en una entrevista previa que los factores de riesgo pueden ayudar a anticipar una posible conducta suicida, pero que existen señales de alarma que apuntan a ideación suicida. Cuando el pensamiento de morir es frecuente y existe un plan para ejecutarlo, la persona ya se encuentra en un nivel alto de riesgo.
Tineo advirtió que expresiones reiteradas como “Es que en este país ya no se puede vivir”, “No se puede sobrevivir en Venezuela”, “Por más que lo intente, no puedo garantizar la comida a mis hijos”, “Es mejor desaparecer” o “Es mejor morirse” deben tomarse en cuenta si aparecen con tono agresivo o de desesperación.
El especialista agregó que también deben vigilarse cambios bruscos en los hábitos de alimentación, sueño, higiene y sociabilidad. Los intentos previos de suicidio y las autolesiones, subrayó, constituyen señales graves de alarma.
