Con la llegada del verano y del calor, muchas personas buscan un cambio de look que aporte frescura, movimiento y sea fácil de mantener. Sin embargo, no todos los cortes funcionan igual en cada rostro. Nol García, experta capilar y Education Manager de Goldwell, detalla cuáles son las tendencias de la temporada y qué estilos favorecen más según la forma de la cara.

Los cortes que marcarán la temporada

Los peinados de bajo mantenimiento, pero trabajados técnicamente para dar ligereza y dinamismo, serán los más visibles este verano. Entre ellos destacan el long bob y el french bob, especialmente cuando se llevan con textura natural o con un crecimiento controlado que refuerza su efecto desenfadado.

En cabello largo, el corte mariposa sigue teniendo mucha demanda por su capacidad de sumar volumen y movimiento sin perder longitud. También ganan presencia los pixies en fase de crecimiento, con nuca despejada y una transición suave que les da un aire actual y relajado.

Rostros redondos: verticalidad y movimiento

En las caras redondas, la prioridad suele ser alargar visualmente el rostro y darle más definición. Para ello, García recomienda cortes que aporten verticalidad y movimiento, como los long bob por debajo de la mandíbula, las melenas largas con capas suaves y los midi desfilados.

También ayudan los flequillos cortina, abiertos o ligeramente laterales, porque enmarcan el rostro sin ensancharlo. En cambio, conviene evitar los cortes muy rectos a la altura de las mejillas y los bobs demasiado cortos y compactos, ya que tienden a resaltar la redondez.

Rostros alargados: más amplitud en los laterales

Cuando el rostro es alargado, el objetivo es equilibrar las proporciones y sumar volumen en los costados. En este caso, la experta señala que las melenas midi, los bobs a la altura de la mandíbula o de la clavícula y los cortes con capas que aporten volumen lateral suelen dar muy buen resultado.

Los flequillos rectos, densos o tipo cortina también son una opción acertada, porque acortan visualmente la longitud del rostro. Por el contrario, las melenas muy largas y lisas, sin movimiento, pueden acentuar todavía más la sensación de alargamiento, por lo que resulta recomendable añadir textura o capas estratégicas.

Caras triangulares o en forma de corazón

En los rostros triangulares o tipo corazón, la intención es generar equilibrio entre la parte superior y la zona de la mandíbula. Para eso, García sugiere cortes con capas suaves, flequillos cortina y melenas medias con textura, ya que ayudan a repartir visualmente el volumen.

Las ondas ligeras también funcionan bien, porque aportan amplitud en la zona superior del rostro y suavizan las proporciones.

Rostros cuadrados: suavizar ángulos

En las caras cuadradas, lo más favorecedor es suavizar los ángulos de la mandíbula y la frente. Para lograrlo, convienen los cortes con capas fluidas, los bobs ligeramente desfilados, las melenas largas con movimiento y los flequillos abiertos.

Las ondas suaves también ayudan a crear un efecto más armónico y menos geométrico, por lo que suelen ser una alternativa muy útil para este tipo de rasgos.

Rostros ovalados: más margen para probar

Los rostros ovalados admiten casi cualquier tipo de corte, por lo que ofrecen más libertad a la hora de cambiar de imagen. El peluquero coruñés Jorge Garay señala que los pixies despeinados, cortos y texturizados, pueden resaltar muy bien las facciones.

También favorecen los flequillos rectos, aunque en ese caso es recomendable contar con suficiente cantidad de pelo. Si no la hay, se puede optar por un acabado asimétrico en los laterales, dejando menos volumen en el centro. Otras opciones que funcionan bien son el blunt bob y el nape bob, uno más desestructurado y el otro más geométrico.

El shag, una opción muy versátil

El shag destaca por sus capas abundantes, especialmente en la parte superior, lo que genera mucho volumen y movimiento. María Baras, peluquera y directora de Cheska, explica que su flequillo tiene mucho protagonismo, porque puede abrirse, peinarse hacia un lado o adaptarse a distintas formas.

Por esa razón, este corte resulta muy favorecedor en rostros redondos o cuadrados, ya que el volumen superior contribuye a estilizar las facciones. También encaja bien en caras alargadas, porque las capas laterales aportan amplitud y suavizan la expresión.

Además, es una opción adecuada para cabellos rizados, texturizados y ondulados. Su versatilidad lo convierte en un corte muy adaptable, capaz de ajustarse a distintos estilos según el acabado que se busque.

Cabello fino: cortes que den densidad

En el cabello fino, la prioridad es crear sensación de cuerpo y densidad sin perder movimiento. Los bobs rectos, los long bob, los pixies texturizados y las melenas medias con capas muy controladas suelen ser las opciones más favorecedoras.

García advierte que un exceso de capas puede hacer que las puntas se vean todavía más ligeras, por lo que el corte debe trabajarse con precisión. A ello se suma el cuidado en casa y en el salón, clave para potenciar la apariencia de una melena más densa y saludable.