A sus 66 años, la actriz Pastora Vega mantiene un aspecto envidiable gracias a una combinación de hábitos flexibles, sin agobios ni rutinas estrictas. Su enfoque combina la actividad física cotidiana, el cuidado de la alimentación y una actitud de aceptación ante el paso del tiempo.
Caminar y entrenar en casa
Cuando no puede acudir al gimnasio, la intérprete opta por caminar a todos los lugares posibles. Según el médico Rodrigo Arteaga, esta práctica ayuda a mantener sanas las articulaciones, especialmente caderas, rodillas y tobillos, algo fundamental a partir de los 60 años para preservar una buena movilidad, además de reducir el estrés y la ansiedad al promover la producción de neurotransmisores que mejoran el estado de ánimo.
Asimismo, realiza sus propias sesiones en el hogar cuando su agenda se complica. Con una esterilla, pesas y gomas, entrena siempre que puede y combina disciplinas como el yoga y el pilates con ejercicios de fuerza y cardio.
Ayuno intermitente y suplementación
Lejos de seguir dietas estrictas, Vega recurre al ayuno intermitente cuando nota que ha ganado un par de kilos. Su método habitual consiste en dejar de comer alrededor de las siete de la tarde y prolongar el ayuno hasta la comida del día siguiente, disfrutando al mismo tiempo de la comida y dándose caprichos ocasionales como el pan o el dulce.
En paralelo, la actriz integra el uso de suplementos y cuidados específicos de la piel para favorecer su bienestar general. Endika Montiel, dietista y cofundador de Synsera Labs, señala que a menudo la alimentación por sí sola no cubre las cantidades diarias recomendadas de minerales y vitaminas, por lo que los suplementos pueden resultar útiles para suplir carencias y apoyar al organismo.
