Los embriones congelados presentan un crecimiento mayor que los frescos durante el primer trimestre en los embarazos derivados de transferencias, de acuerdo con un estudio internacional liderado por el Instituto de Investigación Biomédica de Málaga (Ibima) y el Karolinska Institutet de Suecia.
Una diferencia visible en la medida fetal
La investigación encontró que la longitud cráneo-caudal, la medida estándar del feto en esa etapa del embarazo, es significativamente mayor en los embriones congelados. Ese hallazgo apunta a una diferencia en el desarrollo temprano que no se había detallado con este nivel de precisión.
Hasta ahora ya se conocía que los bebés nacidos tras una transferencia de embriones congelados suelen registrar un mayor peso al nacer. Sin embargo, este trabajo concluye que el crecimiento superior observado en el primer trimestre está relacionado con el proceso de congelación y no con la etapa de desarrollo.
Precaución al calcular la edad gestacional
Los investigadores advierten que la medida del feto para ajustar la fecha probable del parto en estos casos debe interpretarse con cuidado, porque podría sobreestimar la edad gestacional y ocultar posibles restricciones reales de crecimiento.