Los eventos naturales como inundaciones, deslizamientos de tierra y terremotos pueden afectar gravemente la vida de las personas. La prevención y la preparación son clave para reducir el impacto en las familias durante y después de estos sucesos.
Mochila de emergencia
La mochila debe contener los artículos indispensables para sobrevivir las primeras 24 horas de una contingencia y estar ubicada en un lugar de fácil acceso. Si no se dispone de una mochila, se puede usar un bolso, un maletín o una canasta.
- Botiquín de primeros auxilios
- Comida enlatada y chocolates
- Botellas de agua
- Manta polar
- Luminaria y baterías
- Radio que funcione con baterías
- Silbato
- Medicamentos personales, especialmente para personas con enfermedades crónicas
- Dinero en efectivo
Se recomienda que la mochila pese no más de 8 kilos y que se arme una por cada dos integrantes de la familia.
Caja de reserva
La caja de reserva debe contener suministros suficientes para que los miembros de la familia puedan vivir del segundo al cuarto día aproximadamente. Se puede fabricar con cartón o plástico y debe guardarse en un lugar seguro, seco y protegido dentro del hogar.
- Alimentos no perecederos y enlatados (incluye abrelatas)
- Galletas, chocolates y caramelos
- Botellas de agua
- Platos, vasos y cubiertos
- Ropa de repuesto
- Baterías y baterías de reserva
- Artículos de higiene personal
- Comida para mascotas, si las hay
La cantidad de artículos dependerá del número de integrantes de la familia. Es importante revisar periódicamente el contenido de la caja y reemplazar los productos que estén próximos a vencer.
Por qué es importante estar preparados
En situaciones de emergencia, los desastres naturales generan escasez en las zonas afectadas, alterando el estilo de vida de las personas. Además, la ayuda externa puede tardar en llegar. Tener suministros propios permite a las familias sobrevivir mientras llega la asistencia y reduce la vulnerabilidad ante la incertidumbre del desastre.
