La demencia implica la pérdida progresiva de funciones cognitivas esenciales, como la memoria, el lenguaje y el razonamiento. En ese contexto, el médico británico Amir Khan afirmó que la fuerza de agarre puede funcionar como un indicador de la salud cerebral y que sumar ejercicios de resistencia a la rutina diaria ayudaría a disminuir el riesgo de desarrollar esta condición.
Actividad física y salud cerebral
Khan, quien trabaja como médico de cabecera en el Servicio Nacional de Salud del Reino Unido, explicó que las personas con buena masa muscular y menor inactividad física tendrían una probabilidad significativamente menor de sufrir trastornos cognitivos. También señaló que el sedentarismo continúa siendo elevado en las grandes ciudades del mundo.
De acuerdo con sus recomendaciones, caminar a diario puede contribuir a fortalecer las conexiones neuronales antes de llegar a la vejez. Además, sugirió aprovechar actividades cotidianas para ejercitar los principales grupos musculares del cuerpo.
Hábitos que ayudan a reducir el riesgo
Entre las acciones que mencionó se encuentran subir escaleras, hacer sentadillas y cargar bolsas de compras. Según el especialista, estos esfuerzos cotidianos protegen los tejidos musculares y estimulan el rendimiento del cerebro, mientras la constancia en el entrenamiento físico aporta los estímulos biológicos necesarios para preservar las funciones mentales.
