El médico experto en longevidad David Céspedes señaló tres alimentos que considera especialmente útiles para favorecer el buen funcionamiento del cerebro y respaldar procesos vinculados con la memoria, el aprendizaje y el envejecimiento saludable. Entre ellos mencionó los arándanos, las semillas de chía junto con el pescado azul, y la melena de león, un hongo medicinal que ha ganado interés en el campo de la salud cerebral.

La neuroplasticidad y la alimentación

Durante años se pensó que el cerebro adulto no podía generar nuevas neuronas. Sin embargo, la ciencia ha mostrado que este órgano conserva cierta capacidad de adaptación y cambio a lo largo de la vida gracias a la neuroplasticidad. Aunque la creación de nuevas neuronas en la edad adulta es limitada y depende de múltiples factores, cada vez hay más investigaciones que analizan el papel de la alimentación en la salud cerebral.

Céspedes explicó que, aunque antes se creía que en la edad adulta no era posible formar nuevas neuronas, las investigaciones actuales muestran que sí puede ocurrir, incluso en edades avanzadas.

Arándanos, por su aporte de antioxidantes

El primero de los alimentos mencionados por el especialista son los arándanos. Su interés principal, indicó, está en las antocianinas, pigmentos naturales responsables de su color azul violáceo. Estos compuestos pertenecen al grupo de los antioxidantes, sustancias que ayudan a combatir el estrés oxidativo, un proceso relacionado con el envejecimiento celular.

Diversos estudios han examinado el posible papel de las antocianinas en la función cognitiva y en la protección de las células nerviosas frente al daño oxidativo. Además, los arándanos son fáciles de sumar a la dieta diaria, ya sea en desayunos, yogures, ensaladas o como una merienda saludable.

Semillas de chía y pescado azul, fuentes de omega 3

David Céspedes destaca tres alimentos asociados con la salud cerebral y la memoria

El segundo grupo de alimentos que destacó Céspedes incluye las semillas de chía y el pescado azul, dos opciones conocidas por su aporte de ácidos grasos omega 3. El médico explicó que tanto las semillas de chía como las semillas negras y el pescado azul aportan este nutriente.

Los omega 3 forman parte de las membranas de las células cerebrales y participan en múltiples funciones del sistema nervioso. Entre los pescados azules más ricos en omega 3 figuran el salmón, las sardinas, el atún, el boquerón y la caballa. En el caso de las semillas de chía, además de grasas saludables, también aportan fibra y minerales.

Contar con niveles adecuados de omega 3 se ha relacionado con un mejor mantenimiento de la función cognitiva y con un envejecimiento cerebral más saludable.

Melena de león, un hongo con creciente interés

El tercer alimento señalado por el médico es la melena de león, un hongo medicinal utilizado desde hace siglos en algunas tradiciones orientales. Céspedes aseguró que este hongo estimula la creación de nuevas neuronas y, por tanto, contribuye a regenerar el cerebro.

Las investigaciones sobre la melena de león continúan en desarrollo, pero algunos estudios preliminares han analizado determinados compuestos presentes en este hongo por su posible influencia sobre factores relacionados con el crecimiento y el mantenimiento de las células nerviosas. Por ese motivo, se ha convertido en uno de los suplementos más populares dentro del ámbito de la longevidad y la salud cerebral.

La salud cerebral depende de varios hábitos

Aunque ciertos alimentos pueden contribuir al buen funcionamiento del cerebro, la salud cognitiva depende también de otros factores. Mantener una alimentación equilibrada, hacer ejercicio con regularidad, dormir bien, controlar el estrés y mantenerse mentalmente activo siguen siendo algunas de las estrategias más importantes para preservar la memoria y la función cerebral con el paso de los años.