Para mirar un eclipse solar sin poner en riesgo la vista, las gafas deben cumplir requisitos muy concretos. La clave está en revisar su homologación, verificar la información del fabricante y comprobar que el filtro realmente bloquea la radiación necesaria.
La norma que deben llevar las gafas
Las gafas seguras para observar el Sol de forma directa deben indicar de manera clara ISO 12312-2 o ISO 12312-2:2015. Si en el producto solo aparece ISO 12312-1, se trata de unas gafas de sol comunes y no sirven para este uso.
También debe figurar el nombre y la dirección del fabricante o importador en la Unión Europea. Las instrucciones impresas tienen que incluir advertencias como no usarlas más de 3 minutos seguidos y desecharlas si se rayan o perforan.
Además, el filtro debe bloquear el 99,999% de la luz visible y casi toda la radiación ultravioleta e infrarroja.
Las pruebas caseras y los métodos que sí sirven
Antes de mirar al Sol, conviene hacer tres comprobaciones en casa. Con la prueba de la bombilla, las gafas deben dejar ver solo de forma muy tenue el filamento o el LED de una lámpara potente. Con la de los reflejos, al mirar una superficie brillante al sol solo debería verse un destello suave. Y con la revisión física, el filtro no debe tener micropinchazos, arañazos ni holguras.
Como alternativa, pueden usarse pantallas o cristales de soldador con graduación DIN 14 o superior. La escala DIN indica cuánta luz dejan pasar, y el texto precisa que el DIN 11 no alcanza el umbral de seguridad.
La proyección indirecta, como la caja estenopeica o un colador de cocina, también es una opción válida para ver el eclipse sin mirar directamente al cielo.
Lo que no debe usarse nunca
Hay objetos que no protegen los ojos durante un eclipse y pueden causar daño: radiografías, gafas de sol superpuestas, cristales ahumados, carretes fotográficos y filtros de fotografía convencional colocados en el ojo.
Si las gafas ya están compradas, el momento de revisarlas es antes de salir a ver el eclipse. La seguridad depende de que cumplan la norma, tengan advertencias claras y no presenten defectos en la lámina protectora.
